Un niño que lee, será un adulto que piensa.

Un día mamá, dejo de ser mamá, y se convirtió en dragón...

Pero.... ¿Quién no se transformó en dragón alguna vez? ¿Y quién no se sintió horrible inmediatamente después?

Esta historia es una invitación a amigarnos con nuestras fallas. Viene a recordarnos que nuestros errores no nos hacen malas madres, sino que nos hacen madres reales.

Somos humanos. Traducción: cometemos errores. El poder hacernos cargo, y saber pedir perdón, también enseña a nuestros hijos que existe la posibilidad de que también ellos se equivoquen, y que puedan corregir las equivocaciones, pedir perdón y aprender a perdonar.


Autora: Belén López Medus

Ilustraciones: Wonky Steverlynck

22 x 20 cm

42 páginas a color

Tapa rígida-Hoja blanda

Un día mamá, dejo de ser mamá, y se convirtió en dragón...

Pero.... ¿Quién no se transformó en dragón alguna vez? ¿Y quién no se sintió horrible inmediatamente después?

Esta historia es una invitación a amigarnos con nuestras fallas. Viene a recordarnos que nuestros errores no nos hacen malas madres, sino que nos hacen madres reales.

Somos humanos. Traducción: cometemos errores. El poder hacernos cargo, y saber pedir perdón, también enseña a nuestros hijos que existe la posibilidad de que también ellos se equivoquen, y que puedan corregir las equivocaciones, pedir perdón y aprender a perdonar.


Autora: Belén López Medus

Ilustraciones: Wonky Steverlynck

22 x 20 cm

42 páginas a color

Tapa rígida-Hoja blanda

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